El Padrino está de volta aos corenta anos de ser escrita e aos trinta da morte de Mario Puzo.

"Ante la eterna pregunta de fondo o forma -explica a editora Lucía Luengo-, Puzo se centra en la historia en sí dejando fuera cualquier adorno estilístico. Era un escritor de oficio al que no se le caían los anillos por escribir lo que otros llaman géneros menores".