Xosé Luís Barreiro, en La Voz: [Yo también creo que, a pesar de sus brillantes y competitivas excepciones, la cultura gallega está ensimismada, que vende más por gallega que por cultura, que está llena de tutores que nos dicen lo que tenemos que hacer y adónde debemos ir, que gira siempre sobre los mismos temas, y que necesita un baño de internacionalización, pluralismo, diversidad y desacralización. También estoy convencido de que la cultura padece un desequilibrio literario que la llena de moho, y que está presa de la condición de hirmensul de la nación gallega que -en detrimento de una Galicia real que se expresa en la ingeniería, la medicina, el cine, la música clásica, la arquitectura, la historia, la pirotecnia y el periodismo- se han atribuido los escritores. Creo que la confusión subyacente entre la cultura gallega y la cultura hecha en gallego, o sobre temáticas con marchamo de galeguidade, empieza a ser perniciosa. Y creo que a la cultura gallega le hacen mucha más falta los revulsivos que las medallas, los críticos que los aduladores, y los posmodernos que los clásicos serodios.]