Giovanni di Lorenzo, rookie encamiñado a figura do xornalismo alemán, comparte a fórmula secreta do Die Zeit con Laura Luchini en El País: [Hemos introducido el color y la cover story, la historia de portada, en lugar del artículo de opinión; hemos estudiado un nuevo diseño, moderno y bonito, y hemos creado nuevas ofertas: páginas para niños, la revista, páginas dedicadas a temas religiosos, páginas que pertenecen solo a los lectores... Para ello hemos estudiado muy bien las necesidades de nuestros lectores. A menudo, nosotros, los del papel impreso, hacemos diarios solo para nosotros y para nuestro sector y nos olvidamos del público que paga. También hemos abierto nuevos campos para competir: hemos fundado ocho nuevas revistas con la marca Die Zeit, tenemos una oficina de viajes y una tienda de marca que vende nuestras ediciones. Hemos ampliado actividades, pero no hemos traicionado nuestra propuesta de calidad. Creemos que la calidad trae dinero. Buscamos no hacer lo que hacen los diarios, ni siquiera soñamos con hacer lo que hacen los online. Buscamos la profundización, la orientación, el acercamiento distinto. Nuestra tentación como periodistas es tratar siempre el tema que está en pleno debate y genera polémica]

aínda que ás veces, propón solucións inaplicables fóra dun país protestante e preocupado polo moral:

[En plena polémica acerca del libro de Thilo Sarrazin y del proyecto de Stuttgart 21, abrimos hace dos semanas con una sobre el misterio de la autoridad, Das Rätsel Autorität -una investigación político filosófica sobre la autoridad-, que no tenía nada que ver con las discusiones actuales y que, sin embargo, era un debate sobre los valores de nuestras vidas. Fue el número más exitoso de este año.]