Juan Gómez, en El País: [El lobo del emblemático Tacheles llegó el martes con la chequera rebosante: un millón de euros para los okupas que llevaban la cafetería y los bares del ruinoso edificio. Tras 21 años, innumerables alarmas de desalojo, amenazas de desahucio y subastas frustradas, el viejo bastión del movimiento okupa inmediato a la caída del Muro pierde la mitad de sus inquilinos. Nadie sabe a ciencia cierta quién pone el millón de euros que se embolsan los ya exokupas de manos del bufete Schultz&Seldeneck. Entre empleados de los locales y organizadores, se van unas 80 personas. No está claro cómo se han repartido el dinero.]

Xuraría que hai uns anos estiven con Antón Porto e máis con Antón Lopo tomando unhas cervexas no útimo andar dese edificio mentres proxectaban vídeos na fachada de enfronte.