JORGE HERRALDE contoume para El Progreso (2)

Su mayor éxito le vendría muchos años después, con los 250.000 ejemplares vendidos de un desconocido: Alberto Méndez y 'Los girasoles ciegos'.
Fue la mayor sorpresa de mi vida. Conocía a Alberto Méndez desde finales de los 60. Él era un personaje bebedor, nocturno y divertido. Me sorprendió que escribiese un libro con ese dramatismo y tan bueno. Fue curioso que triunfase un desconocido en estos tiempos de espectáculo y de banalización.

Ustedes no han renunciado a autores que dan espectáculo, como Martin Amis.
La mayoría de nuestros autores van en otra agenda. Anagrama no publica libros de vampiros ni oras especies zoológicas. La voluntad de la gerencia está clara: subir el liston de la calidad literaria.

No le voy a negar que han resistido a las tentaciones económicas.
La teoría que nos ha guiado, la calidad, permite que haya lectores que se fíen del sello editorial. Damos un margen a los autores.

Lo hizo con Patrick Modiano, que pasó del fracaso de 'Pedigrí' a los 12.000 ejemplares vendidos de 'En el cafés de la juventud perdida'.
Pasó con Modiano, pero también con Kapuscinski o con Tabucchi. Sabíamos que eran grandes autores y también que acabarían por gustar.

Paul Auster tuvo una trayectoria más regular. ¿Es su autor más popular?
Sí, es el autor que más lectores tiene como tal. Luego hay títulos como 'Los girasoles ciegos', 'El dios de las pequeñas cosas', o 'Seda' que han sido 'best-sellers'.

Murakami pasó por Anagrama con 'La caza del carnero salvaje' y no volvió a publicarle nada.
Murakami es un número uno de la literatura. 'El carnero salvaje' es un gran libro. Cuando publicamos eso estábamos publicando a otros japoneses: Ryu Murakami, Kenzaburo Oé,... pero cada traducción del japonés era una pesadilla porque íbamos cambiando de traductor y no encontrábamos uno que nos convenciese, por lo  que dejamos de hacerlo. Haruki Murakami era entonces un desconocido que acabó siendo una superestrella en unos años.

Algo semejante a lo que está ocurriendo con Roberto Bolaño, al que alaban en The New York Times...
En Bolaño se da un talento y unas circunstancias inesperadas. Cuando lo conocí era un oscuro poeta que vivía en Blanes. Nadie podía predecir que iba a ser una estrella internacional de la literatura en español.

Bolaño era chileno. ¿El futuro está en Latinoamérica?
Eso no se sabe. Va por cosechas y ahora hay autores muy valiosos en Latinoamérica.